Acufeno.net Foro para los afectados por acúfenos o tinnitus

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 en: Junio 08, 2010, 06:58:48  
Iniciado por pasándolascanutas - Último mensaje por vivistrano
estaría bueno...y de paso, vayan contando cómo hacen para sobrevivir con este infierno dentro de la cabeza...o la están pasando bien?

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 en: Mayo 20, 2010, 02:52:54  
Iniciado por pasándolascanutas - Último mensaje por pasándolascanutas
A ver si a alguien se le ocurre la manera de que acúfenos.net sea más conocido en la red. porque otra cosa no, pero gente con acúfenos hay cantidad y estoy seguro de que no saben que existe acufenos.net.

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 en: Mayo 20, 2010, 02:28:43  
Iniciado por pasándolascanutas - Último mensaje por pasándolascanutas
Muchos antibióticos: Cuando han visto que han producido sordera y otras afecciones, los han quitado del medio. Es muy dificil predecir si un antibiótico, a la larga, te va a producir sordera. Mientras tanto, ahí están . Luego, las estadísticas o algún estudio concreto, lo descubren.

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 en: Mayo 20, 2010, 02:11:53  
Iniciado por FOVIESG - Último mensaje por pasándolascanutas
En mi caso, los acúfenos aumentan de intensidad cuando:
--Como cosas pesadas; con grasa (patatas fritas, perros calientes, chuletas asadas, etc.) A la media hora o así suben muy fuerte los acúfenos. (No falla).
--Cuando me hacen enfadar (Porque me sube la presión. Yo soy hipertenso por causas hereditarias). En esos casos, aparte de aumentar el zumbido, oigo como burbujas muy fuertes, horrorosas. Entonces me vuelvo muy agresivo porque no sé como quitarme eso de encima. Me desespero. SOLUCIÓN: Me meto una pastilla de Captopril debajo de la lengua y me tomo un Aprovel al mismo tiempo. El Captopril actúa rápido (de 5 a 10 minutos). El Aprovel tarda más (Media hora) pero luego también dura más (Varias horas). A veces, cuando tomo estas dos cosas, me baja la presión más de la cuenta (Ejemplo: Máxima 10,5 y Mínima 6,5). Entonces se queda uno todo hecho polvo y mareado como un pato. No ve uno sino el camino de la cama. No dan ganas de hacer nada. Pero disminuye el zumbido y desaparecen las burbujas.
El origen de mis acúfenos fue una explosión en las narices sin esperarla. Yo estaba perfecto hasta hace unos cuantos años.
Yo sé que hay un músculo tensor del tímpano que: Cuando tú esperas que algo vaya a explotar o simplemente estés preparándote para algún incidente...ese músculo se tensa y hace que las vibraciones fuertes no lleguen al oído interno. Si una explosión muy fuerte y cercana te pilla desprevenido, el cañonazo de vibraciones da lugar a una realimentación en los circuitos neuronales de la corteza auditiva (Como cuando subes mucho el volumen de un equipo de sonido y está el micrófono cerca)Con el problema de que  luego no hay manera de parar ese zumbido que se produce. No te cuento las peripecias y andares por los otorrinos para no cansarte. Todos los otorrinos saben que los acúfenos no tienen solución. Ni quirúrgica ni psicológica ni nada. Otra cosa es que alguno se dedique a hincharte a pruebas , radiografías, etc, etc. y a sacarte el dinero.

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 en: Abril 13, 2010, 21:36:03  
Iniciado por FOVIESG - Último mensaje por FOVIESG
Hola a todos los usuarios:

                                   Mi historia con los acúfenos se remonta a Septiembre de 1996. Con la desesperación del principio, comienzo mi andadura con los otorrinos. Al principio me recetan vasodilatadores dándome una pequeña esperanza de que fuese algo pasajero como ocurre en algunos casos. Con el transcurrir del tiempo y del tinnitus, de nuevo más visitas a los especialistas que llegan a hacerme pruebas para descartar tumores en el nervio auditivo y un escaner para comprobar que no había tampoco ningún tumor cerebral, cosa que también fué descartada. Los vasodilatadores no hacen efecto y dejo de tomarlos después de aproximadamente  tres años con ellos y afirmando el otorrino que, si ya no me habián hecho efecto era inútil seguir tomándolos.

                                    Tengo épocas en que el ruido, en mi caso en forma de "siseo", baja hasta un grado bastante aceptable y digo aceptable porque después de tantos años, cuando baja la intensidad parece que el cerebro lo tolera y se "olvida" del ruido; pero también hay días en que sube la intensidad y con ella la ansiedad. Total que hoy estoy únicamente tomando Trankimazín para contener un poco los estados de ansiedad.

                                     Esta es, muy resumidamente, mi desagradable experiencia con el tinnitus. Espero que algún día, alguién en algún lugar del planeta, descubra una solución para todos los que llevamos este carga.

                                    Fernando Ovies
                                    Asturias (España)

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 en: Enero 01, 2010, 09:49:10  
Iniciado por Miguel Ángel - Último mensaje por vdpogues
hola
     hace un año me apareció tinnitus. no era muy fuerte.
consulté muchos medicos y todos me dijeron que basicamente me tenía que acostumbrar a vivir así. un homeopata me curó con un tratamiento muy simple. el tambien tiene una paciente que tenía tinnitus muy fuerte y varias veces pensó suicidarse. hoy esea señora recuperó su vida y aun continua el tratamiento. si conocen un buen homeopata, usenlo. tal vez el haga la diferencia. suerte a todos

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 en: Enero 01, 2010, 09:48:34  
Iniciado por Miguel Ángel - Último mensaje por vdpogues
hace un año me apareció tinnitus. no era muy fuerte.
consulté muchos medicos y todos me dijeron que basicamente me tenía que acostumbrar a vivir así. un homeopata me curó con un tratamiento muy simple. el tambien tiene una paciente que tenía tinnitus muy fuerte y varias veces pensó suicidarse. hoy esea señora recuperó su vida y aun continua el tratamiento. si conocen un buen homeopata, usenlo. tal vez el haga la diferencia. suerte a todos

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 en: Julio 29, 2009, 19:26:53  
Iniciado por Miguel Ángel - Último mensaje por Miguel Ángel

ACUFENOS: Se están probando métodos diagnósticos y terapias sin demasiado éxito. Los acúfenos continúan siendo un problema médico sin solución. La medicina continúa sin dar respuesta eficiente, diagnóstica ni terapéutica, a todas esas personas que se quejan de que continuamente oyen un sonido grave o agudo, un zumbido o ráfagas tipo ametralladora, que les invalidan laboral e, incluso, social y familiarmente. La anamnesis sigue siendo el mejor vehículo para establecer la causa, pero la farmacología no ha dado de sí lo suficiente. Los acúfenos son un síntoma frecuente y afectan de manera importante a la calidad de vida de un 4-5 por ciento de la población de todas las edades, pero por ahora se siguen resistiendo al diagnóstico de su causa y al tratamiento médico.

El diagnóstico se basa principalmente en la anamnesis, aunque apoyada en audiometría, otoscopia, potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (registro de la actividad eléctrica por toda la vía auditiva), radiología y tomografía (Spect). A pesar de todo, diferenciar una causa de otra es bastante difícil y, en buena parte de los casos, imposible.

Se considera que la lesión causante del tinnitus debe alcanzar el córtex cerebral, a través de las vías auditivas, para ser percibida por el paciente. Por este motivo, sea cual sea el origen del tinnitus, la sensación se percibe cuando el estímulo alcanza la sustancia gris. "Esta es la llamada vía única, ya que la sensación debe pasar obligatoriamente por ella; y por esta razón, a pesar de que desde el punto de vista etiológico nos interesa mucho alcanzar un diagnóstico causal o topográfico, es posible que, siendo prácticos, lo más eficaz sea actuar cuando podamos sobre los neurotransmisores centrales".

En diversos estudios se ha observado que los antagonistas de los receptores de N-metil-D-aspartato son capaces de reducir, hasta cierto punto, el volumen de lesión cerebral en modelos de isquemia focalizada. "Estos antagonistas se están desarrollando también para el tratamiento de los accidentes vasculares cerebrales, considerando los elementos comunes existentes entre esta patología y la que produce los acúfenos", ha añadido. Por el momento se trata de compuestos con denominaciones de laboratorio (por ejemplo, el U80816E) que no podrán comercializarse hasta finalizar todas las investigaciones.

Los anticonvulsivantes no han dado el resultado que parecía vislumbrarse en algunos estudios y los trabajos experimentales en animales con derivados del ácido glutámico y con inhibidores de las calpaínas para cortar los canales de neurotransmisores del sonido plantean muchas dudas (en un animal es imposible saber si el acúfeno está presente o no). A pesar de ello, las leupeptinas han mostrado actividad. Se ha observado que pueden limitar de forma considerable el daño causado al oído interno tras la isquemia o traumatismo producido por el ruido continuo.

Hay que señalar que no se puede proteger el oído frente a la administración de productos ototóxicos, como los derivados del platino, ni son administrables por ahora a humanos, puesto que se emplean sistemas de infusión continua a través de un pequeño tubo insertado en el oído interno.

Además de estas terapias farmacológicas, también existen sistemas físicos de tratamiento. Hay aparatos para enmascarar el ruido, que hacen que el paciente oiga más el sonido exterior que el interior, y otros que producen un ruido que se puede ajustar para que sea más bajo que el sonido interior del paciente, sin enmascararlo, con el fin de generar una habituación, son tratamientos paliativos y efectivos sólo en algunos casos. También hay pacientes que han solicitado que se les corte el nervio auditivo para liberarse de la insoportable molestia, pero los estudios indican mejora sólo en un tercio de los casos. Varios tipos

Hay varios tipos de percepción sonora o acúfenos. Los subjetivos o sensación de ruido, que forman la gran mayoría, son los de tipo continuo, ya sean graves, agudos o zumbidos de difícil clasificación, mientras que los objetivos o ruido real dentro del paciente son habitualmente discontinuos, tanto si siguen un cierto ritmo (pulsátiles, como el ritmo cardíaco) como si suenan como ráfagas de ametralladora. Si existe un acúfeno se considera que hay una lesión causante, que en muchos casos produce también una pérdida de audición asociada. Por ejemplo, un traumatismo sonoro tras años de trabajo en un ambiente ruidoso produce una alteración del nivel de audición, de intensidad muy variable, y en algunos casos también se asocia a un acúfeno. En otros casos, el tinnitus se presenta en oídos absolutamente normales, tanto desde el punto de vista auditivo como de la exploración complementaria.

La inhibición de neurotransmisores podría controlar los acúfenos Los acúfenos son un síntoma asociado a enfermedades o alteraciones de la vía auditiva; por eso, es fundamental establecer un diagnóstico correcto. Las investigaciones en modelo animal se centran en los inhibidores de los neurotransmisores, que, por el momento, están dando buenos resultados. Los datos indican que aproximadamente el 30 por ciento de la población española padece ruido subjetivo de los acúfenos.

El acúfeno es un ruido subjetivo que escucha el paciente sin parámetro medible. Es un síntoma asociado casi siempre a otras enfermedades o alteraciones de la vía de información auditiva, desde la periferia hasta los centros; desde un simple tapón que puede ocluir el control auditivo externo hasta una ortoesclerosis que bloquea el sistema de paraemisión de la cadena, una perforación timpánica y no digamos los tumores del acústico o enfermedades degenerativas del sistema nervioso central.

"Hay que hacer una historia clínica adecuada para ir orientando al paciente. Si es un sujeto que centra su acúfeno en una pérdida auditiva y mareos acompañada de supuración de oído estamos orientados a que la propia lesión de oído sea la causante. En otros casos, si no se produce ningún síntoma otológico puede estar vinculado a un cuadro de hipertensión, una aterosclerosis o un fenómeno degenerativo de las carótidas. Los cuadros clínicos son los que primero orientan y después se debe proceder al estudio de pruebas otológicas y radiológicas, tomar la tensión arterial, o hacer una analítica de sangre".

Dependiendo del origen de la enfermedad, es necesario agotar las pruebas que se tienen. En cualquier caso, "el tratamiento deberá ser etiológico. Si se conoce la causa se puede tratar adecuadamente. Las más habituales son enfermedades del oído externo o medio. En otros casos, la hipertensión arterial está también muy relacionada con los acúfenos". Sin embargo, cuando no se conocen hay que recurrir a enmascaradores. Se trata de una prótesis auditiva que se coloca en el oído después de haber detectado las frecuencias en las cuales están los ruidos. "Se trata de colocar el enmascarador en unas frecuencias vecinas o en un espectro semejante al que tiene el paciente. Se le coloca dentro del conducto auditivo externo. Se trata de una prótesis intraauricular o retroauricular que envía sonido".

"En este campo aún hay mucho por hacer. Se está investigando en animales de experimentación con una serie de lesiones con ototóxicos, comparándose las alteraciones que se producen en las otoemisiones con los potenciales cocleares y después se administran fármacos que inhiben, por ejemplo, los neurotransmisores, tanto los aferentes como los no eferentes, porque hoy en día se piensa que los neurotransmisores, sobre todo los inhibidores y bloqueadores del glutamato, abren un nuevo campo sobre el que investigar".

Aproximadamente el 30 por ciento de la población padece el ruido subjetivo de los acúfenos. "Sin embargo, en raras ocasiones menos de un 5 por ciento de los casos, desde luego, estas lesiones no tienen origen neurológico o tumoral". En cualquier caso, "es preciso establecer un buen diagnóstico para atajar la raíz del problema", "la audiometría o los potenciadores emitidos son algunas de las técnicas de uso más común".

En lo que se refiere a los tratamientos se pueden avanzar más novedades. "Además de los vasodilatadores cerebrales que mejoran la circulación y el riego, los avances llegan del campo de las técnicas de habituación y reentrenamiento para la mejora de la percepción individualizada del acúfeno. No conviene olvidar que cada paciente percibe el ruido de una manera diferente y hay que establecer las estrategias terapéuticas que convengan a cada caso". En este sentido, hay que hacer hincapié en "la importancia del diálogo con el paciente, haciéndole ver que el sonido que percibe no es tan molesto como supone; es un primer paso para que se habitúe. Además, hoy en día se emplean intimidadores acústicos que suplantan el ruido después de hallar la frecuencia en la que el paciente percibe el acúfeno".

Fuente: http://inicia.es/de/andap/acufenos.htm

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 en: Julio 28, 2009, 14:51:36  
Iniciado por Miguel Ángel - Último mensaje por Miguel Ángel
La vida moderna es ruidosa. La repentina alarma de un despertador abre los oídos a un ruido diario de camiones que rugen, sirenas que aúllan, televisores que canturrean, ordenadores que zumban y teléfonos que repican, por no mencionar las neveras que sisean y acondicionadores de aire que tamborilean. Pero para las personas que padecen acúfenos, los tonos fantasmas que sienten en el interior de su cabeza son más ruidosos que todo lo demás.

A menudo, causados por la exposición prolongada o repentina a ruidos fuertes, los acúfenos se están convirtiendo en un problema cada vez más común, en especial entre los usuarios de aparatos de música portátiles y los nuevos ancianos criados en la época del rock and roll. Otras causas pueden ser la tensión nerviosa, algunos tipos de quimioterapias, traumas en la cabeza y en el cuello, sinusitis y esclerosis múltiple.

Aunque no hay cura, los investigadores afirman comprender mejor que nunca la cascada de mecanismos fisiológicos y psicológicos responsables de los acúfenos. Como resultado, los nuevos tratamientos que se están investigando -algunos ya en el mercado de EE UU- prometen ayudar a los pacientes a asumir el tintineo, el golpeteo y el siseo que de otro modo les provoca distracciones.

Adam Edwards, de 34 años, copropietario de una tienda de reparación de ruedas en Dallas, empezó a padecer acúfenos hace cuatro años, después de disparar al blanco con una pistola. "Tenía todos los factores de riesgo", dice. "Empecé a cazar de pequeño, tocaba la batería en un grupo, iba a conciertos ruidosos, tengo un entorno de trabajo ruidoso, todo excepto vivir al lado de un campo de lanzamiento de proyectiles". Sus acúfenos, que él describe como un "pitido de ordenador", eran tan intensos y persistentes que necesitaba sedantes para dormir.

Edwards ha obtenido alivio gracias a un dispositivo creado por un audiólogo australiano, que empezó a distribuirse en EE UU el año pasado. Fabricado por la firma Neuromonics, parece un reproductor de MP3 y emite un sonido que abarca todo el espectro auditivo, digitalmente inserto en música relajante.

Similar al sonido blanco, el sonido de banda ancha, adaptado a la capacidad auditiva de cada paciente, enmascara los acúfenos. (La música está pensada para aliviar la ansiedad que a menudo acompaña al trastorno.) Los pacientes llevan este dispositivo, que cuesta 3.200 euros, un mínimo de dos horas al día durante seis meses. Desde que completó el tratamiento el año pasado, Edwards dice que sus acúfenos "se parecen más a la música de fondo de una tienda; la oyes si piensas en ella, pero de lo contrario no te fijas".

Un estudio pequeño financiado por la empresa y publicado en la revista Ear & Hearing en abril de 2007 indicaba que el método de Neuromonics tenía el 90% de eficacia para reducir los acúfenos. Se está realizando un estudio más amplio para determinar su eficacia a largo plazo.

Anne Howell, audióloga del Centro Callier para Trastornos de la Comunicación, de la Universidad de Tejas en Dallas, afirma que este aparato supone una gran mejora respecto a las anteriores terapias sonoras, que exigían llevar permanentemente algo parecido a un audífono durante 18-24 meses.

"La duración del tratamiento desanimaba a muchos pacientes", dice. "Y muchos me dijeron que llevar algo parecido a un audífono les causaría problemas en su vida profesional".

Otros tratamientos prometedores incluyen electrodos implantados quirúrgicamente y estimulación magnética no invasiva, ambos pensados para interrumpir y posiblemente restablecer las señales cerebrales defectuosas que son responsables de los acúfenos. Usando una resonancia magnética para guiarse, neurocirujanos de Bélgica realizaron el implante a varios pacientes el año pasado y afirman que ha eliminado por completo los acúfenos.

Pero el tratamiento es controvertido. "Es una opción radical y todavía no probada", opina Jennifer R. Melcher, profesora de otorrinolaringología en la Escuela de Medicina de Harvard.

La terapia magnética, similar a los tratamientos usados para la depresión y los dolores crónicos, supone sujetar un imán en forma de ocho sobre el cráneo. Los médicos usan una resonancia magnética funcional para dirigir los impulsos del imán de modo que lleguen a las regiones del cerebro responsables de interpretar el sonido. Los pacientes reciben un impulso por segundo durante unos 20 minutos. "Funciona en algunos pacientes pero no en otros", reconoce Anthony Cacace, profesor de ciencias de la comunicación y trastornos nerviosos en la Universidad del Estado de Wayne, en Detroit. Dado que los acúfenos tienen tantas causas, dice Cacace, el objetivo ahora es descubrir "a qué tipos de pacientes beneficia este tratamiento".

Un equipo de científicos brasileños ha publicado un estudio que indica que un tratamiento llamado terapia del punto de activación sacrocraneal puede aliviar los acúfenos en algunos casos de trauma de cabeza y cuello, al relajar los músculos que constriñen las sendas auditivas y neuronales.

Además, hay fármacos que alteran niveles de diversos neurotransmisores cerebrales como la serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico, pensados para tratar el alcoholismo, la epilepsia, el Alzheimer y la depresión, y que han conseguido disminuir los acúfenos en varios estudios efectuados en animales y en humanos.

"Nunca hemos tenido tantas esperanzas", dice Salvi, de la Universidad del Estado de Nueva York en Buffalo, "de encontrar tratamientos para un trastorno que atormenta a los pacientes y los sigue allá donde vayan".

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/salud/Nuevas/terapias/acufenos/elpepusocsal/20080408elpepisal_1/Tes

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